Por qué GALILEO


Posicionamiento global bajo control civil

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GALILEO va a ser el único sistema europeo de navegación global por satélite. Hasta ahora, los usuarios de los GNSS en Europa no han tenido otra alternativa que utilizar las señales de los satélites del GPS norteamericano o el ruso GLONASS. Sin embargo, los operadores militares de estos sistemas no pueden dar ninguna garantía de mantener un servicio ininterrumpido.

Mientras tanto, el posicionamiento por satélite se ha convertido en la herramienta estándar y esencial para la navegación. Si las señales GNSS se apagaran en las tripulaciones de mañana, los buques y aeronaves de todo el mundo estarían en apuros para volver a los métodos de navegación tradicionales. Como el uso de satélites de navegación se extiende, las consecuencias del incumplimiento de la señal es aún mayor, poniendo en peligro no sólo el funcionamiento eficiente de los sistemas de transporte, sino también la seguridad humana.

Ya en la década de 1990, la Unión Europea vio la necesidad de una Europa controlada por el sistema mundial de navegación por satélite. La decisión de construir una fue tomada en el espíritu de otros bien conocidos esfuerzos europeos, como el lanzador Ariane y Airbus.

La independencia europea es la principal razón para tomar este paso importante. Pero, por ser interoperable con el GPS y GLONASS, GALILEO será también, de una manera muy real, la nueva piedra angular del sistema mundial de navegación por satélite (GNSS). Este sistema en todo el mundo a partir de ahora estará bajo control civil. Y con su asignación completa de los satélites, más que los actuales sistemas GNSS, Galileo permitirá a los puestos que se determinen con precisión incluso en las ciudades de gran altura, donde los edificios ocultan las señales de los satélites hoy en día.

Galileo también ofrece varias mejoras que hacen la señal de la señal sea más fácil de rastrear y adquirir y más resistente frente a las interferencias y los reflejos. El GNSS Europeo prestará servicios mucho más precisos y mucho más fiables que los sistemas estadounidense y ruso. Esto significa que Galileo y EGNOS harán posible una gama completamente nueva y prácticamente ilimitada de "fiabilidad de los servicios críticos", aplicaciones y oportunidades de negocio.

Al colocar los satélites en órbitas a una mayor inclinación respecto al plano ecuatorial, Galileo contribuirá a lograr una mejor cobertura en las latitudes altas, por lo que es especialmente adecuado para operar en todo el norte de Europa, una zona no bien cubierta por el sistema GPS.

Así, con Galileo, Europa será capaz de aprovechar las oportunidades que ofrece la navegación por satélite en un grado mucho más completo que la actualmente posible. Como consecuencia, el receptor GNSS europeo y fabricantes de equipos, proveedores de aplicaciones y operadores de servicios se beneficiarán de las oportunidades de negocios nuevos.